(Por Jorge Herrera/Ámbito).
Si bien aún es prematuro para aventurar el devenir del brote del coronavirus
(COVID19) lo cierto es que parece que los analistas internacionales han
subestimado su probable impacto sobre la economía y los mercados
globales.
Basta con señalar que ya el COVID-19 es más grande que
el SARS (2003)y, en muchos sentidos, se parece más al 11-S porque los
viajes han sido suspendidos. Wuhan, China, donde se originó el virus, alberga a más de 11 millones de personas. Son cuatro Chicago.
Las líneas navieras y los puertos se han visto afectados. Por ejemplo, la consultora Alphaliner estima que
el 46% de las salidas programadas de Asia al norte de Europa se han cancelado en las últimas cuatro semanas.
Quienes más se han ocupado de analizar los efectos de esta pandemia china fueron los expertos de Natixis Asia y de Oxford Economics. Al respecto los economistas Adam Slater y Neil Walker de Oxford difundieron días atrás un estudio sobre el impacto del coronavirus en el crecimiento mundial que estima una caída del PBI global de u$s1,1 billones en el primer semestre del año en el caso de que la amenaza se convierta en un pandemia global.
Un gasto discrecional (consumo, viajes y turismo) más bajo, una demanda
más baja, una productividad más baja y una inversión más baja serían
las consecuencias más probables, en ese caso. Estos expertos vislumbran
que la pandemia inflige un fuerte impacto pero de corta duración.
El
Modelo Económico Global de Oxford describe dos escenarios negativos en
el que el brote de coronavirus se transforma en una pandemia. En
un escenario, la pandemia se limita a Asia, y el PBI mundial caería
u$s0,4 billón (0,5%) en 2020, mientras que bajo una pandemia global,
caería u$s 1,1 billones (1,3%). “Suponemos que los efectos
económicos se concentran en el primer semestre de 2020 y que el brote
comienza a estar bajo control. Entonces, después de fuertes caídas
iniciales, para fines de 2021, el PBI mundial se recupera a niveles
similares a nuestros pronósticos originales”, dice el informe. En el
escenario de la pandemia asiática (la infección se propaga ampliamente
en las economías asiáticas con estrecho contacto con China), los
impactos en la producción se centran en Asia. En el escenario global
(las altas tasas de infección se convierten en un fenómeno global), las
economías del G-7 muestran notables impactos negativos, con recesiones
técnicas en EE.UU. y en la Eurozona en el primer semestre de efectos de
contagio al resto del mundo se producen a través de un comercio más
débil, pero están parcialmente compensados por acciones políticas tales
como tasas de interés más bajas en EE.UU.
Pese a la visión de W.
Buffett, los inversores se refugian, principalmente, en el oro que llegó
a u$s1.650 por primera vez en siete años. Las acciones mineras también
han estallado, con varios nuevos máximos de 52 semanas incluidos Newmont
Mining, Barrick Gold, Yamana Gold y Kinross Gold.
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