TOKIO, 22 jul (Reuters) - La actividad de las fábricas japonesas se
contrajo por decimoquinto mes consecutivo en julio, lo que indica que el
daño económico de la crisis del coronavirus se prolongó en el inicio
del tercer trimestre del año, a medida que se desvanecen las esperanzas
de una rápida recuperación mundial.
El índice provisional au
Jibun Bank de gestores de compras del sector manufacturero de Japón
(PMI) subió en junio desde el 40,1 a un 42,6 en términos corregidos de
efecto calendario, debido a la fragilidad del contexto general, aunque
el ritmo de descenso fue el más lento en cuatro meses.
“La
economía japonesa continuó sufriendo al comienzo del tercer trimestre”,
dijo Joe Hayes, economista de IHS Markit, que elabora la encuesta.
“Si
bien la relajación de las medidas de emergencia proporcionó cierto
alivio, especialmente al sector interno, el crecimiento de Japón
continuó viéndose afectado negativamente por los reducidos flujos
comerciales mundiales y las restricciones a los viajes”.
La
encuesta del PMI mostró que el índice del sector de fabricación se
mantuvo por debajo del umbral de 50,0, que separa la contracción de la
expansión, por decimoquinto mes consecutivo, y la producción general,
los nuevos pedidos y el empleo volvieron a disminuir.
Se prevé
que la economía de Japón se contraiga un 5,3% este año fiscal, la mayor
contracción desde que comenzaron a tomarse datos comparables en 1994,
con un crecimiento del 3,3% el próximo año, según mostró una encuesta de
Reuters entre más de 30 economistas.
Las exportaciones cayeron
en junio a un ritmo de dos dígitos por cuarto mes consecutivo, según
datos publicados el lunes que se suman a otras señales que apuntan a que
la caída de la demanda mundial de bienes duraderos desde marzo debido a
la pandemia ha sumido a la economía en una profunda recesión.
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